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Ficha de esta disposición

Título :
RESOLUCIÓN de 24 de febrero de 2005, de la Dirección General de Cultural, de la Consejería de Educación y Cultura, por la que se incoa expediente de declaración de bien de interés cultural del conjunto de bordados que formaban parte de la ornamentación del antiguo trono de la Santísima Virgen de los Dolores del Paso Azul de Lorca
Estado :
Vigente
Nº de Disposición :
0
Boletín Oficial :
BOE 67/2005
Fecha Disposición :
24/02/2005
Fecha Publicación :
19/03/2005
Órgano Emisor :
COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA REGIÓN DE MURCIA
RESOLUCIÓN de 24 de febrero de 2005, de la Dirección General de Cultural, de la Consejería de Educación y Cultura, por la que se incoa expediente de declaración de bien de interés cultural del conjunto de bordados que formaban parte de la ornamentación del antiguo trono de la Santísima Virgen de los Dolores del Paso Azul de Lorca.

Visto el informe favorable emitido por el Servicio de Patrimonio Histórico;
Considerando lo que disponen los artículos 9 de la Ley 16/1985 de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, y 11.2 del Real Decreto 111/ 1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de dicha Ley, modificado por el Real Decreto 64/1994, de 21 de enero, y en virtud de las atribuciones que me confiere el Decreto del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia 7/1984, de 24 de enero, transferidas por Real Decreto 3.031/1983, de 21 de septiembre, resuelvo:

1. Incoar expediente de declaración de bien de interés cultural del Conjunto de bordados que formaban parte de la ornamentación del antiguo trono de la Santísima Virgen de los Dolores del Paso Azul de Lorca.
2. De conformidad con lo dispuesto en el art.12.1 del Real Decreto 111/1986, de 10 de enero de desarrollo parcial de la Ley 16/1985, modificado por el Real Decreto 64/1994, de 21 de enero, identificar el bien objeto de la incoación, con el Anexo que se adjunta a la presente Resolución.

3. Seguir con la tramitación del expediente, según las disposiciones vigentes.
4. Que, de acuerdo con lo que dispone el artículo 12.2 del Real Decreto 111/1986, de 10 de enero, para el desarrollo parcial de la Ley 16/1985, se notifique esta Resolución a los interesados, a los efectos oportunos, y al Registro General de Bienes de Interés Cultural para su anotación preventiva.
5. Que la presente Resolución, con su anexo, se publique en el «Boletín Oficial de la Región de Murcia» y en el «Boletín Oficial del Estado».
Lo que se hace público a los efectos oportunos.

Murcia, 24 de febrero de 2005.-El Director general, José Miguel Noguera Celdrán.

ANEXO

Identificación

Título: Conjunto de bordados que formaban parte de la ornamentación del antiguo trono de la Santísima Virgen de los Dolores (1917), Paso Azul

Será en el período de 1904 a 1928, dentro de la que se ha denominado «edad de oro» del bordado lorquino, cuando se realicen las piezas de más reconocido mérito con que cuenta hoy día el patrimonio artístico de la cofradía:
1. Manto Azul de la Santísima Virgen de los Dolores.
Autor: Francisco Cayuela Sánchez, Director artístico. Materia: Raso, sedas, hilo de oro.
Técnica: Bordado en sedas matizadas con punto indefinido matizado corto y encaje de bolillo en hilo de oro.
Medidas: 333 x 355 cm.
Época: 1904-1905.
Según la descripción que hacen los historiadores Manuel Muñoz Clares y Eduardo Sánchez Abadíe, el manto de la titular del Paso Azul, que comenzó a bordarse en noviembre de 1904 según boceto y dirección artística de Francisco Cayuela, interviniendo en su ejecución veintiocho bordadoras cuyos nombres constan en el reverso. Su realización supuso una novedad por cuanto se abandonaba la tradicional ornamentación en oro de mantos anteriores y se comenzaba a bordar en sedas, técnica que se extendería ya de manera generalizada no sólo a mantos o estandartes, sino también a vestimentas y demás complementos.
Los motivos centrales desarrollan una iconografía referente a la Pasión de Cristo. En la parte superior está representada la Santa Faz, inscrita en medallón oval con rocallas, de la que parten haces luminosos en forma de cruz; la flanquean seis cartelas, que aumentan de tamaño conforme se aproximan a los lados, en las que se incluyen algunos de los instrumentos de la Pasión: cáliz, clavos, lanza y flagelo, tenazas y martillo, esponja, y la sentencia de Pilato, que anuncia la muerte en la cruz. La escena principal representa una alegoría de la Santa Cruz en la que, sobre un fondo etéreo y luminoso, aparecen las figuras de tres ángeles, de resuelta factura, junto al madero redentor. En primer término, uno de estos ángeles, con las alas extendidas y dispuesto transversalmente, arroja flores sobre la cruz (rosas, margaritas, pasionarias, pensamientos...), y una paloma coge en su pico una rosa roja con espinas, signo de la sangre de Cristo.

2. Estandarte de la Virgen de los Dolores. «El Reflejo».
Autor: Francisco Cayuela Sánchez, director artístico. Materia: Raso, sedas, hilo de oro, hilo de plata. Técnica: Bordado en sedas matizadas. Medidas: 230 x 155 cm.
Época: 1914-1918.
Este bordado en sedas reproduce la antigua imagen de la Virgen de los Dolores que tallara Manuel Martínez a finales del siglo XVIII, lamentablemente perdida en 1936. Originariamente pensado como parte delantera del dosel palio, fue al poco tiempo incorporado como frontal del trono, de tal modo que la imagen quedaba como reflejada en él, de ahí su nombre. Constituía conjunto artístico junto con los bordados de San Juan y la
Magdalena, a los lados, y el gran manto de la Virgen. Desde 1940 es llevado en procesión como estandarte.
En esta obra podemos apreciar, de manera plena, la particular técnica del bordado en sedas matizadas propia de Francisco Cayuela, un puntillismo refinado y preciso que permite modelar formas, definir y difuminar rasgos y expresiones, así como detallar luces y brillos o la intensidad del colorido. En suma, un proceso artístico próximo a la pintura, en el que la aguja parece haber sustituido al pincel.
3. Estandarte de San Juan.
Autor: Francisco Cayuela Sánchez, director artístico.
Materia: Raso, sedas, hilo de oro.
Técnica: Bordado en sedas matizadas con «opus pluvinarium». Medidas: 220 x 140 cm.
Época: 1914-1918.
Este estandarte se bordó bajo la dirección de Francisco Cayuela para el conjunto de la Virgen de los Dolores y en él, como en el estandarte de la Magdalena, el del Angel Velado y el del Reflejo, encontramos desarrollada la técnica de bordado en sedas matizadas característica de este artista lorquino. Primeramente cubría la tela con zonas de colores base mediante puntadas en un mismo sentido, mezclándose mínimamente estos colores al entrar en contacto con los de otras zonas. Sobre este fondo, en el que ya estaba abocetado el motivo, se disponían después libremente puntadas cortas en diferentes gamas de color y en diversas direcciones, buscando los necesarios matices de dibujo, luz y volumen. Sin responder a un esquema rígido, el número de puntadas era más o menos denso y detallado en función de la importancia dada a la zona, consiguiendo de este modo describir rostros, vestimentas o diferentes calidades matéricas de los elementos incluidos en la composición. En definitiva, una superposición de hilos de seda, como las pequeñas pinceladas en el «puntillismo»; aquí se ha empleado el llamado punto de nudo, que consiste en hacer un nudo con la seda, muy menudo, antes de pasar de nuevo la aguja por el bastidor.
4. Estandarte de la Magdalena.
Autor: Francisco Cayuela Sánchez, director artístico.
Materia: Raso, sedas, hilo de oro.
Técnica: Bordado en sedas matizadas con «opus pluvinarium». Medidas: 220 x 140 cm.
Época: 1914-1918.
Este estandarte presenta las mismas características técnicas y de composición señaladas para el de San Juan, pues estos dos bordados formaban parte de la ornamentación del antiguo trono de la Virgen de los Dolores, estrenado en 1917. Fueron diseñados en principio para ser lucidos como laterales del dosel del palio pero finalmente se colocaron a los lados y así se expusieron en sucesivos tronos hasta su adecuación como estandartes.
La figura de María Magdalena, de neto perfil, está representada con luminoso nimbo sobre la cabeza y la larga cabellera suelta que la identifica. Su dibujo recuerda vagamente las ilustraciones modernistas a las que Cayuela era tan afín, ya que durante los primeros años de su actividad -finales del siglo XIX y primeros del XX- se dedicó a la ilustración en algunas revistas madrileñas, tales como Miscelánea o Artes y Letras.
5. Estandarte del Ángel Velado.
Autor: Francisco Cayuela Sánchez, director artístico. Materiales: Raso, sedas, hilo de oro.
Técnica: Bordado en sedas matizadas y técnica de veladura. Medidas: 230 x 150 cm.
Epoca: 1914-1918.
Su nombre deriva de esa especie de tul que parece cubrir la figura, de tal modo que ésta se nos muestra, difuminada, sin contornos definidos y con diluidas manchas de color en suaves tonos. Para producir este efecto se han utilizado largas puntadas de seda verticales, simulando hilos tendidos, cruzándoles en horizontal finos hilos de color blanco que aseguran más estas hebras y a la vez tejen una tupida malla que matiza los colores, a modo de la labor de enjavado propia del oro. Alrededor del ángel, unos ramilletes de rosas de diversos colores, colocados simétricamente a un lado y otro, cubren la superficie de la tela. En el orillo, orla de oro con los mismos motivos decorativos de flores estilizadas de los estandartes de San Juan, la Magdalena y el Reflejo.
Originariamente fue concebido como paño posterior del palio de la Virgen -y así iba en principio situado según revelan alguna pintura y viejas fotografías de la época-, pero esta idea no resultó del todo satisfactoria, de ahí que fuera adaptado posteriormente como estandarte. La fisonomía del ángel nos sugiere un modelo tomado del natural, y recuerda a alguno de los retratos de las bordadoras que aparecen en el Reflejo.