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Ficha de esta disposición

Título :
RESOLUCIÓN de 22 de septiembre de 2004, de la Secretaría General para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, sobre la evaluación de impacto ambiental del proyecto "Terminación de los muelles de poniente del puerto de Alcudia", promovido por la Autoridad Portuaria de Baleares
Estado :
Vigente
Nº de Disposición :
0
Boletín Oficial :
BOE 273/2004
Fecha Disposición :
22/09/2004
Fecha Publicación :
12/11/2004
Órgano Emisor :
MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE
RESOLUCIÓN de 22 de septiembre de 2004, de la Secretaría General para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, sobre la evaluación de impacto ambiental del proyecto «Terminación de los muelles de poniente del puerto de Alcudia», promovido por la Autoridad Portuaria de Baleares.

El Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de evaluación de impacto ambiental, modificado por la Ley 6/2001, de 8 de mayo establece que los proyectos públicos o privados, consistentes en la realización de las obras, instalaciones o de cualquier otra actividad comprendida en el anexo II de este Real Decreto Legislativo sólo deberán someterse a una evaluación de impacto ambiental en la forma prevista en esta disposición, cuando así lo decida el órgano ambiental en cada caso.

El proyecto Terminación de los muelles de poniente del puerto de Alcudia se encuentra comprendido en el anexo II del Real Decreto Legislativo antes referido.

Con fecha 16 de enero de 2004, el Ente Público Puertos del Estado remitió a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental la memoria resumen del citado proyecto, que incluía sus características y ubicación, al objeto de determinar la necesidad de su sometimiento a procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

El proyecto Terminación de los muelles de poniente del puerto de Alcudia, se justifica por la necesidad de aumentar la superficie portuaria y de reordenar las tipologías de tráfico, concentradas fundamentalmente en los muelles de poniente.

Las obras objeto de este proyecto consisten básicamente en la duplicación de la superficie disponible en los muelles de poniente, en la creación de una nueva línea de atraque, un muelle de reparaciones y un varadero para mantenimiento de embarcaciones. También es necesario realizar varios tipos de dragados.

La explanada, sensiblemente rectangular, tendrá una superficie aproximada de 27.500 metros cuadrados y los muros de cierre estarán constituidos por una cara de la explanada existente, una mota en talud de escollera, los muelles de atraque y de reparaciones, y la zona de ribera. El volumen de áridos necesarios para el trasdosado, relleno general y coronación, es de unos 95.000 metros cúbicos, antes de precarga, la cual se realizará mediante la formación de una pila de rellenos de cualquier tipo, de unos dos metros de altura que se irá trasladando por toda la superficie. Antes de la pavimentación definitiva de la explanada se dispondrá una red de recogida de aguas pluviales y se repondrá la salida al mar del actual colector de pluviales.

Los muelles, ubicados en la cara noroeste de la explanada, se construirán a base de hormigón sumergido en masa, apoyados sobre una escollera de cimentación. En el extremo suroeste de los muelles, cerca de la bocana, se dispone un pequeño espigón, a modo de martillo, de unos 30 metros de longitud para protegerlos del oleaje. Se utilizarán aproximadamente unos 3.600 metros cúbicos de hormigón y unas 7.000 toneladas de escollera. El cierre en talud de escollera se realizará con la misma sección tipo que la existente en la explanada actual, es decir, núcleo de todo uno y manto principal de protección de escollera de 1,5 toneladas, lo que supone la utilización de unos 8.500 metros cúbicos de todo uno y aproximadamente 14.800 toneladas de escollera. No obstante, alrededor de unos 9.700 metros cúbicos de escollera de diversas medidas procederán del desmontaje de la escollera existente en la actual explanada, y se reutilizarán tanto en el cierre en talud como en el trasdosado de la nueva explanada.

El volumen de total de materiales a dragar se estima en 39.000 metros cúbicos. La mayor parte de los materiales corresponden a niveles superficiales de baja compacidad, aunque cerca de costa y en el canal de entrada se esperan niveles más consolidados de margas arcillosas y de cantos calcáreos, donde será necesario utilizar dragas mecánicas.

En la documentación presentada se incluye, además, un estudio de impacto ambiental, en el que se describe la gea, flora y fauna, y los aspectos socioeconómicos y se valoran los impactos durante las fases de construcción y explotación. Así mismo, se describen una serie de medidas preventivas y correctoras. Cabe destacar la cercanía del LIC «Bahía de Pollensa y Alcudia», que limita con el puerto, y que los mayores impactos, considerados como moderados, se producirán durante la fase de construcción sobre la calidad del agua, del aire y el nivel sonoro. De entre las medidas preventivas y correctoras cabe señalar, entre otras, la prohibición de pintar embarcaciones con pinturas antiincrustantes, la utilización de canteras que dispongan del proyecto de restauración y la optimización de los recorridos de los camiones.

La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental ha solicitado informe a los siguientes organismos e instituciones: Dirección General para la Biodiversidad (Ministerio de Medio Ambiente), Dirección General de Costas (Ministerio de Medio Ambiente), Dirección General de Biodiversidad (Consejería de Medio Ambiente del Gobierno Balear), Dirección General de Calidad Ambiental y del Litoral (Consejería de Medio Ambiente del Gobierno Balear), Dirección General de Pesca (Consejería de Agricultura y Pesca del Gobierno Balear), Instituto Español de Oceanografía, Ayuntamiento de Alcudia, Ecologistas en Acción y Grupo Ornitológico Balear (G.O.B. Menorca).

A continuación se resume el contenido de las contestaciones recibidas.
La Dirección General de Costas indica que la afección medioambiental que pueda esperarse del proyecto es la inherente a las particulares características del tráfico que se origine, por lo que no presenta objeciones al mismo.

La Comisión Balear de Medi Ambient de la Consejería de Medi Ambient del Govern de les Illes Balears, recomienda, entre otros aspectos, lo siguiente: la caracterización del material a dragar y su gestión se realizará conforme lo estipulado en las «Recomendaciones para la gestión de los materiales de dragado en los puertos españoles»; las canteras deben figurar en el proyecto constructivo y cumplir con el Decreto 61/1999, de 28 de mayo, de la aprobación definitiva del Plan Director Sectorial de Canteras de las Islas Baleares, y los residuos procedentes de la demolición y construcción deben trasladarse a una instalación de triaje antes de ser trasladados para el vertido y relleno de una cantera con proyecto de restauración.

La Dirección General de Pesca del Govern de les Illes Balears, recuerda que la cofradía de pescadores de Alcudia cuenta con 32 embarcaciones de artes menores que faenan en la bahía de Alcudia, por lo que sugiere que se evalúe mejor la actividad pesquera en la bahía en la época de mayor actividad y que se tomen medidas para que los dragados y obras en general no afecten dicha actividad.
Considerando las respuestas recibidas y los criterios del Anexo III del Real Decreto Legislativo 1302/1986, y analizada la totalidad del expediente, no se deduce la posible existencia de impactos ambientales significativos que aconsejen someter el proyecto al procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

Por lo tanto, en virtud del artículo 1.2 del Real Decreto Legislativo precitado, y teniendo en cuenta las consideraciones anteriores, la Secretaría General para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, a la vista del informe emitido por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental de este Ministerio de fecha 17 de septiembre de 2004, considera que no es necesario someter a procedimiento de evaluación de impacto ambiental el proyecto Terminación de los muelles de poniente del puerto de Alcudia. Los principales motivos que han llevado a tomar esta decisión son la previsible ausencia de vertidos significativos al mar, la escasa magnitud de las actuaciones proyectadas y la ubicación del proyecto en el interior de una zona portuaria, de las cuales no puede deducirse un impacto ambiental significativo, ni sobre la actividad pesquera, ni sobre la calidad de las aguas o la dinámica litoral. Por otra parte, al estar dedicadas las obras a descongestionar y reordenar los tráficos portuarios, se considera que no es probable un aumento del riesgo para el medio marino.

No obstante, además de las medidas enunciadas en el estudio de impacto ambiental y en las contestaciones a las consultas, se deberán cumplir las prescripciones que se citan a continuación:

Los materiales a dragar se caracterizarán conforme lo establecido en las «Recomendaciones para la gestión de los materiales de dragado de los puertos españoles (RGMD)». Todos los materiales dragados, así como los procedentes de la demolición de escolleras y otras estructuras, se reutilizarán en la propia obra. Para la reutilización de los materiales de dragado de baja calidad geotécnica, como relleno o precarga, se emplearán las mejores técnicas disponibles. En caso de que esto no sea posible, y se decida su vertido al mar, éste se gestionará de acuerdo con las RGMD, previa autorización por los organismos competentes. En ningún caso se podrá realizar dicho vertido dentro de los límites que conforman el LIC «Bahía de Pollensa y Alcudia».

Antes del inicio de las operaciones de relleno de la nueva explanada, deberán haberse completado todos los cierres de la misma (talud de escollera y muelles) y su conexión con las infraestructuras existentes, de tal forma que el recinto creado funcione a modo de balsa de decantación y se evite la dispersión de la fracción fina de los áridos vertidos. Esta prescripción se considera de suma importancia tanto por la proximidad del LIC «Bahía de Pollensa y Alcudia» como por el desarrollo de la actividad pesquera dentro de la bahía.

La nueva explanada contará con una red de drenaje que recoja las aguas pluviales y las procedentes de riegos, de tal forma que antes de su vertido al mar sufran, al menos, un tratamiento de decantación, para lo cual se diseñarán unos pozos de gruesos, u otro sistema, que garantice la calidad de dichas aguas antes de su vertido al dominio público marítimo portuario.

Se elaborará un programa de vigilancia ambiental en el que además de los controles inherentes a toda obra de estas características (ruidos, tráfico de camiones, emisiones a la atmósfera, gestión de residuos, etc), se incluya el seguimiento de la calidad del agua. Dicho seguimiento consistirá, como mínimo, en el control de la transparencia del agua mediante el empleo del disco de Secchi. Si durante estas observaciones se comprobase que se genera una mancha de turbidez que previsiblemente pueda llegar afectar de forma significativa al LIC, a la actividad pesquera, o bien a alguna zona de baño próxima, se determinará, al menos, la turbidez y los sólidos en suspensión con una frecuencia semanal. Si a través de estas medidas se comprueba que se producen episodios de turbidez intensa por causas achacables a las obras proyectadas, se dispondrán los medios necesarios para evitarla (por ejemplo, cortinas antiturbidez) o se suspenderán temporalmente las actividades hasta que cambien las condiciones o circunstancias que los hayan producido.

La documentación solicitada en esta resolución (caracterización y gestión del material a dragar, proyecto del sistema de recogida de aguas pluviales y programa de vigilancia ambiental), deberá ser remitida por la Autoridad Portuaria de Baleares a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental antes del inicio de las obras.

Madrid, 22 de septiembre de 2004.—El Secretario general, Arturo Gonzalo Aizpiri.