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Ficha de esta disposición

Título :
RESOLUCIÓN de 17 de julio de 2001, de la Secretaría General de Medio Ambiente, por la que se modifica la declaración de impacto ambiental sobre el proyecto de construcción de una central térmica de ciclo combinado, para gas natural, de 800 MW, en San Roque (Cádiz), promovida por Gas Natural SDG, formulada por Resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental de 17 de septiembre de 1999, para adaptarla al nuevo sistema de refrigeración en circuito cerrado propuesto por el promotor
Estado :
Vigente
Nº de Disposición :
0
Boletín Oficial :
BOE 191/2001
Fecha Disposición :
17/07/2001
Fecha Publicación :
10/08/2001
Órgano Emisor :
MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE
RESOLUCIÓN de 17 de julio de 2001, de la Secretaría General de Medio Ambiente, por la que se modifica la declaración de impacto ambiental sobre el proyecto de construcción de una central térmica de ciclo combinado, para gas natural, de 800 MW, en San Roque (Cádiz), promovida. por Gas Natural SDG, formulada por Resolución de la Dirección, General de Calidad y Evaluación Ambiental de 17 de septiembre de 1999, para adaptarla al nuevo sistema de refrigeración en circuito cerrado propuesto por el promotor.

El Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de evaluación de impacto ambiental, modificado por la Ley 6/2001, de S de mayo, y su Reglamento de ejecución aprobado por Real Decreto 1131/1988, de 30 de septiembre, establecen la obligación de formular declaración de impacto ambiental con carácter previo a la resolución administrativa que se adopte para la realización, o en su caso, autorización de las obras, instalaciones o actividades comprendidas en los anexos a las citadas disposiciones.
De acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 695/2000, de 12 de mayo, y en el Real Decreto 1415/2000, de 21 de julio, modificado por el Real Decreto 376/2001, de 6 de abril, por los que se establece la estructura orgánica básica y la atribución de competencias del Ministerio de Medio Ambiente, corresponde a la Secretaría General de Medio Ambiente la formulación de las declaraciones de impacto ambiental de competencia estatal, reguladas por la legislación vigente.
Por Resolución de 17 de septiembre de 1999, la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental formuló declaración de impacto ambiental sobre el proyecto de construcción de una central térmica de ciclo combinado, para gas natural, de 800 MW, en San Roque (Cádiz), promovida por Gas Natural SDG.
El proyecto básico presentado por Gas Natural SDG proponía un sis tema de refrigeración con agua de mar en circuito abierto. El estudio de impacto ambiental, presentado en su momento, evaluaba los impactos producidos por el sistema de refrigeración en circuito abierto, y proponía las medidas preventivas y correctoras para minimizar los impactos producidos por este sistema de refrigeración.
Asimismo, la declaración de impacto ambiental formulada por Resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, de 17 de septiembre de 1999, establecía una serie de condiciones específicas para garantizar la minimización de los impactos producidos, tanto por la construcción de las infraestructuras necesarias para el funcionamiento del sistema de refrigeración en circuito abierto, como por el funcionamiento del propio sistema, en especial para controlar el impacto del vertido térmico.
Con fecha 18 de enero de 2001, el promotor, Gas Natural SDG, presentó un escrito comunicando la modificación del sistema de refrigeración proyectado. El sistema de refrigeración con agua de mar en circuito abierto será sustituido por un sistema de refrigeración con agua de mar en circuito cerrado utilizando torres de refrigeración húmedas de tiro forzado.
El promotor aportó un estudio de impacto ambiental que compara los impactos ambientales producidos por ambas alternativas del sistema de refrigeración que demuestra que la alternativa del sistema de refrigeración en circuito cerrado, propuesta últimamente, es más respetuosa con el medio ambiente.
En el anexo de esta Resolución se incluye un resumen del estudio de impacto ambiental del sistema de refrigeración en circuito cerrado.
El sistema de refrigeración en circuito cerrado utiliza agua de mar como fluido refrigerante. El agua de refrigeración absorbe calor en el condensador, para permitir la condensación de vapor turbinado, produciéndose un incremento de la temperatura del agua del circuito de refrigeración. Este agua calentada se transporta a las torres de refrigeración. En las torres de refrigeración el agua de refrigeración procedente del condensador entra en contacto directo con una corriente de aire forzada. Parte del caudal del agua de refrigeración se evapora en contacto con el aire. El calor latente de esta evaporación elimina el calor necesario, refrigerando el resto del caudal del agua de refrigeración y disminuyendo su temperatura. El agua refrigerada en las torres es enviada de nuevo al condensador para repetir el ciclo.
Con este sistema es necesario aportar agua para compensar las purgas del circuito de refrigeración y las pérdidas por la evaporación y el arrastre de gotículas en las torres de refrigeración. Es necesario efectuar purgas de manera que la concentración de sales en el agua de refrigeración no supere determinados límites. Estas purgas constituyen el vertido más representativo de un circuito de refrigeración en circuito cerrado.
Los caudales de toma y vertido de agua de refrigeración son muy inferiores, del orden de 35 veces menor, en un sistema en circuito cerrado que en un sistema en circuito abierto, por tanto, las infraestructuras necesarias, como son las conducciones de toma y vertido y la estación de bombeo, tendrán unas dimensiones mucho más reducidas con una refrigeración en circuito cerrado que refrigerando en circuito abierto.
En consecuencia, tanto los impactos asociados a la construcción de estas infraestructuras, como los derivados del funcionamiento del sistema, en especial los vertidos al medio marino, también son muy inferiores con un circuito cerrado que con un sistema de refrigeración en circuito abierto.
Sin embargo, el sistema de refrigeración en circuito cerrado requiere la construcción y funcionamiento de las torres de refrigeración, que pueden producir otra serie de impactos. El sistema propuesto requiere la construcción de dos torres de refrigeración, una para cada grupo de 400 MW. Cada torre consta de 5 celdas con las siguientes dimensiones: 16,8 metros de largo; 16,8 metros de ancho; y 14,7 metros de alto. Estas torres se construyen en el interior de la parcela y por sus dimensiones no generarán impactos significativos diferentes de los que se produzcan en la construcción del resto de los edificios de la central, ya evaluados.
Por otra parte, el funcionamiento de las torres de refrigeración puede producir la formación de penachos de vapor visibles, la formación de nieblas a nivel de suelo y deposiciones salinas que podrían afectar a la vegetación y a la corrosión de los materiales.
El estudio de impacto ambiental analiza los posibles impactos que pudieran generar las torres de refrigeración durante su funcionamiento, indicados en el párrafo anterior, utilizando modelos debidamente contrastados.
En relación con la formación de nieblas y penachos de vapor visibles, el estudio de impacto ambiental obtiene las siguientes conclusiones:
Se estima que no se producirán nieblas a nivel de suelo generadas por el funcionamiento de las torres de refrigeración.
La formación de penachos de vapor de agua visibles serán de poca altura, entre cero y 50 metros, con la anchura y extensión de la propia torre. Solo en algunas ocasiones, menos del 1,6 por 100 de los casos, en condiciones de baja temperatura, viento en calma y humedad elevada, pueden formarse penachos visibles de unos 100 metros de altura.
El estudio de impacto ambiental también calcula la concentración de sales en airea nivel de suelo y las deposiciones salinas en un área de 4 kilómetros alrededor de las torres, y compara los resultados obtenidos con los valores para los que se considera que pueden aparecer efectos significativos sobre el crecimiento de la vegetación y la corrosión de los materiales.
En relación con la concentración de sales en aire, el estudio concluye que en ningún caso se verá afectada la vegetación menos resistente en áreas exteriores a la parcela de la central.
Con respecto a las deposiciones salinas, no se consideran significativas en áreas situadas al norte, noreste, sur y sureste de las torres, así como las situadas a una distancia superior a 1.000 metros de las torres en las direcciones WSW y ENE.
Pudiera haber alguna incidencia sobre la vegetación sensible en áreas situadas entre los 400 y 1000 metros en las direcciones ya indicadas, WSW y ENE.
Sólo se espera que pudiese haber algún efecto apreciable sobre la vegetación y la corrosión de los materiales en áreas situadas a distancias inferiores a 400 metros de las torres de refrigeración, que se encuentran en el interior de la parcela de la central.
Por tanto, de acuerdo con la información facilitada por el estudio de impacto ambiental, el sistema de refrigeración en circuito cerrado, en comparación con el sistema de refrigeración en circuito abierto, reduce los impactos producidos por las conducciones de toma y descarga del agua de refrigeración y el del vertido sobre el medio marino. Por otra parte, los impactos generados por la construcción y funcionamiento de las torres de refrigeración son mínimos y afectan solo a áreas situadas a menos de 1.000 metros de las torres de refrigeración.
Por otra parte, el estudio de impacto ambiental presentado indica otras variaciones en el proyecto. Se modifica el punto de vertido de los efluentes, que en lugar de verterse al arroyo de la Madre Vieja, una vez tratados en la planta de tratamiento de aguas, se verterán junto con las purgas del circuito de refrigeración a la Bahía de Algeciras, a través del emisario de vertido. Se modeliza el vertido efectuado en el medio marino, obteniéndose la conclusión de que habrá suficiente dilución para asegurar que se cumplirán las condiciones que la legislación de la Comunidad Autónoma de Andalucía establece para este tipo de vertidos.
En consecuencia, procede considerar ambientalmente adecuada la modificación del sistema de refrigeración propuesta, instalando un sistema de refrigeración en circuito cerrado con torres de refrigeración húmedas de tiro forzado.
En consecuencia, la Secretaría General de Medio Ambiente, en el ejercicio de las atribuciones conferidas por el Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de evaluación de impacto ambiental, y por los artículos 4.2, 16.1 y 18 de su Reglamento de ejecución, aprobado por Real Decreto 1131/1988, de 30 de septiembre, a los solos efectos ambientales, resuelve modificar el condicionado de la declaración de impacto ambiental sobre el proyecto de construcción de una central térmica de ciclo combinado, para gas natural, de 800 MW, en San Roque (Cádiz), promovida por Gas Natural SDG, formulada por Resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental, de fecha 17 de septiembre de 1999, en los siguientes términos:
1. La pista de trabajo necesaria para la construcción de las conducciones de toma y descarga del agua de refrigeración, a la que se hace referencia en el párrafo tercero de la Condición 1.1, será de 15 metros.
2. Quedará sin efecto la Condición 4 "Control de los vertidos al arroyo de la Madre Vieja", que deberá sustituirse por la siguiente Condición:
Condición 4. "Control de los vertidos a la Bahía de Algeciras":
4.1 Se considera ambientalmente viable que los efluentes de la central, previamente tratados en la planta de tratamiento de efluentes, se viertan a la Bahía de Algeciras juntamente con las purgas procedentes del circuito de refrigeración a través del emisario de vertido, siempre que cumplan con las condiciones que se establezcan en la correspondiente autorización de vertido.
4.2 Con anterioridad a la puesta en marcha de la central se dispondrá de la correspondiente autorización de vertido emitida por la autoridad competente de la Junta de Andalucía. Todas las instalaciones, planta de tratamiento de efluentes, diseño del canal de toma y del emisario de vertido, etc., así como las características del efluente, se adecuarán a lo que en su momento disponga la correspondiente autorización de vertido.

3. La Condición 5 "Modificación y control del impacto producido por el vertido de las aguas de refrigeración" (condiciones 5.1, 5.2 y 5.3) quedará eliminada y se sustituirá por la siguiente:
Condición 5. "Minimización de los impactos producidos por el sistema de refrigeración".
5.1 Se considera ambientalmente adecuado el sistema de refrigeración con agua de mar propuesto, en circuito cerrado utilizando torres de refrigeración húmedas de tiro forzado con las características y parámetros indicados en el estudio de impacto ambiental.

4. La Condición 8.2.4 "vigilancia de la calidad de las aguas" quedará sin efecto. Se sustituirá por la siguiente:

8.2.4 "Vigilancia de las emisiones producidas por las torres de refrigeración,
Se establecerá un programa de vigilancia ambiental que incluirá, como propone el estudio de impacto ambiental, el seguimiento y control de los siguientes parámetros y efectos:
Parámetros de diseño y funcionamiento de las torres. El programa de vigilancia ambiental indicará los parámetros definitivos de diseño y funcionamiento de las torres de refrigeración y los comparará con los utilizados en el estudio de impacto ambiental para evaluar los impactos del sistema de refrigeración. En caso de haberse producido modificaciones significativas se indicarán los impactos finalmente estimados.

Se controlarán como mínimo los siguientes parámetros:
Parámetros de diseño de las torres: Disposición en planta y geometría; sistemas de eliminadores de gotas y tasa de arrastre de agua; sistema de relleno y control de incrustaciones.

Parámetros de funcionamiento:
Caudales del circuito de refrigeración: Circulación, toma y purga.
Temperatura media del agua a la entrada y salida de las torres.
Parámetros físico-químicos del agua de circulación por las torres. Como mínimo se medirá: El pH, conductividad, y las concentraciones de los principales aniones y cationes.

Parámetros meteorológicos. El programa de vigilancia ambiental deberá medir las variables meteorológicas representativas del emplazamiento: temperatura y humedad del aire; dirección y velocidad del viento a 10 y 75 metros de altura; desviación horizontal de la dirección del viento, y precipitación.
El programa de vigilancia ambiental definirá la frecuencia y momento en que se efectúen las mediciones de cada uno de los parámetros indicados, los equipos de medida, la metodología utilizada y los valores de referencia.
Formación de penachos de vapor. El programa de vigilancia ambiental determinará la metodología para efectuar las observaciones y la frecuencia, épocas del año y horas del día en que deben efectuarse las observaciones para conocer la formación real de estos penachos.
Tasas de precipitación de gotículas y sales. El programa de vigilancia ambiental definirá el área de vigilancia. En principio, se acepta la propuesta de vigilar una zona circular de 1 kilómetro de radio alrededor de la torres. Se medirán las tasas instantáneas de precipitación de gotículas y sales en el área de vigilancia; se calcularán las tasas de arrastre y espectro de gotas de arrastre; y valorarán las tasas de precipitación de sales, comprobando que no se superan los valores de afección a la vegetación existente.
Se especificarán los puntos de muestreo, los equipos de medidas y metodología a utilizar, la frecuencia y momento de la toma de muestras, y los valores de referencia.
Informes: El programa de vigilancia ambiental definirá el tipo de informes a emitir para asegurar el funcionamiento y seguimiento del programa de vigilancia ambiental.
Finalizado el primer año de funcionamiento de programa de vigilancia ambiental se emitirá un informe en el que se reflejen las actividades realmente realizadas por el programa de vigilancia ambiental. Incluirá un capítulo de conclusiones en el que se indicará el cumplimiento de las condiciones establecidas para el funcionamiento de las torres de refrigeración, las posibles desviaciones respecto de los impactos residuales previstos, la eficacia de las medias correctoras que, en su caso, se hubieren adoptado.
En base a los resultados obtenidos por el programa de vigilancia ambiental durante los dos primeros años de funcionamiento, se podrá proponer su modificación y/o simplificación para los años sucesivos.

5.También quedarán sin efecto las condiciones 8.2.7 a 8.2.11 relacionadas con el impacto del vertido térmico en el medio marino. No se
considera necesario establecer un programa de vigilancia de la calidad
del agua marina ya que será establecido con mayor precisión en la correspondiente autorización de vertido.
6. La Condición 9 "Documentación Adicional", tendrá un nuevo apartado:
9.3 Con anterioridad a la puesta en marcha de la central, se remitirá a la Dirección General de Política Energética y Minas y
a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, para su aprobación, el programa de vigilancia de las emisiones de las torres de refrigeración a que hace referencia la Condición 8.2.4.
Lo que se hace público para general conocimiento, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 22 del Reglamento para la ejecución del Real Decreto Legislativo 1302/1986, de 28 de junio, de evaluación de impacto ambiental.
Madrid, 17 de julio de 2001.-La Secretaria general de Medio Ambiente, Carmen Martorell Pallás.

ANEXO

Resumen del Estudio de Impacto Ambiental para el cambio del sistema
de refrigeración

El estudio, realizado por INYPSA, describe el proceso y principales infraestructuras necesarias para el sistema de refrigeración en circuito abierto propuesto inicialmente. En segundo lugar describe el sistema de refrigeración en circuito cerrado y analiza los principales impactos, comparando la incidencia ambiental de ambos sistemas y llegando a la conclusión de que los impactos sobre el medio ambiente son menores utilizando el sistema de refrigeración en circuito cerrado.

EL sistema de refrigeración, en circuito abierto

El proyecto propuesto por Gas Natural SDG utilizaba un sistema de refrigeración con agua de mar en circuito abierto cuyos principales parámetros de funcionamiento, para los dos grupos de 400 MW, eran los siguientes:

Caudal de agua de refrigeración 17 m3/s.
Incremento de la temperatura del agua de refrigeración 7 °C.

Este sistema de refrigeración requería disponer de las siguientes infraestructuras:

Conducciones para la toma y vertido del agua de refrigeración, en su tramo terrestre, desde la central térmica hasta la central de bombeo, con una longitud total de 1,6 Km. Estas conducciones consistían en dos cajones rectangulares de hormigón armado de 3'3 metros cada uno, con un pasillo interior para inspección de 0,8 metros de anchura; la zanja de excavación era un trapecio de base inferior 12 metros superior 16 metros y altura 5 metros.
La central de bombeo, situada al este de la desembocadura del río Guadarranque, en la Bahía de Algeciras, a 60 metros de la orilla del mar. Sus dimensiones en planta serían 20 x 35 metros, su cota de solera iría enterrada hasta la cota de-10 metros y la cota máxima exterior del edificio de la estación de bombeo sería de 4 metros sobre el nivel del mar. La superficie total ocupada por la instalación sería de 1.450 metros cuadrados.
La conducción de vertido en su tramo marino, tendría una longitud de 800 metros con una sección similar a la del tramo terrestre (una tubería circular de 3,5 metros de diámetro) y llegaba a una profundidad de 40 metros.
La conducción de toma tenía una longitud de 400 metros en su tramo marino, alcanzaba una profundidad de 20 metros.

Sistema de refrigeración, en circuito cerrado con torres de refrigeración,
húmedas de tiro forzado

El sistema de refrigeración en circuito cerrado propuesto utiliza agua de mar como fluido refrigerante. Este agua de mar, debidamente tratada, circula por el condensador, donde absorbe el calor necesario para condensar el vapor turbinado, y en consecuencia incrementa su temperatura. A continuación pasa a las torres de refrigeración de tiro forzado. En las torres de refrigeración el agua de refrigeración entra en contacto con el aire, evaporándose una pequeña fracción de agua. El calor latente absorbido por el agua que se evapora, refrigera el resto del flujo del agua, disminuyendo su temperatura. El agua refrigerada vuelve de nuevo al condensador para repetir el ciclo. En las torres de refrigeración también se producen pequeñas emisiones de partículas de agua que arrastran las sales disueltas en el agua de refrigeración.
Para evitar que se produzca una elevada concentración de sales en el agua de refrigeración es necesario efectuar purgas en el circuito para renovar parte del caudal de refrigeración.

Se proyecta instalar dos torres de refrigeración independientes, una para cada grupo de 400 MW.
Parámetros de diseño del sistema de refrigeración en circuito cerrado.

Caudal de circulación por torre 4,4 m3/s.
Temperatura del agua caliente 38,2 °C.

(Agua de entrada en la torre).

Temperatura del agua fría 25,3 °C.

(Agua de salida de la torre).

Capacidad de enfriamiento 12,9 °C 236,4 MW térmicos cedidos al foco frío (por cada torre), para las condiciones de diseño de previstas.

Consumo y vertido de agua debido al funcionamiento del sistema de refrigeración en circuito cerrado:
Evaporación en las torres. Representa del orden del 1,75 por 100 del caudal de circulación, es decir, 277,2 m3/h por cada grupo de 400 MW.
Arrastre de agua de mar que acompaña al vapor de agua emitido en
las torres corresponde a unas pérdidas de 0,005 por 100 del caudal de agua de circulación, que suponen 0,79 m3/h por cada grupo de 400 MW.
Caudal de purga que garantice una concentración salina inferior a 1,3 de la concentración de origen. Este caudal representa 864 m3/h para cada grupo de 400 MW.
Caudal de toma de agua de refrigeración. Será el necesario para compensar los consumos indicados anteriormente 1.142 m3/h=o 0,317 m3/s por grupo, es decir, 2.284 m3/h o 0,634 m3/s para toda la instalación.
Caudal de vertido, el procedente de las purgas del circuito de refrigeración, es decir, 864 m3/h o 0,24 m3/s, por grupo de 400 W, que equivale a 1728 m3/h o 0,48 m3/s para toda la instalación.
Características de los vertidos procedentes de las purgas de las torres de refrigeración.
Caudal 2 x 0,24 m3/s = 2 x 864 m3/h (para 2 grupos de 400 MW).
Temperatura 25,3 °C (para las condiciones de diseño).
Salinidad (TDS): 49.000 ppm.
Sulfatos: 3.600 ppm.
(Como COa3CA).
Cloro libre:
Planta desaladora:
El proyecto constructivo incluye la construcción de una planta desaladora que garantice el suministro de agua dulce necesaria para el funcionamiento del proceso. De esta forma se evita tomar agua de pozos o depender del suministro municipal, que era la solución planteada por el proyecto básico.
Los parámetros de funcionamiento de la planta desaladora son:

Caudal de agua de mar requerido: 76,2 m3/h.
Caudal de agua desalada producido: 32 m3/h.
Rechazos de la planta desaladora: 44 m3/h.
Salinidad de la salmuera: 65.600 mg/Kg.
Limpieza química: Una vez cada dos años se requieren 5.000 kilogramos de ácido para la limpieza.

Torres de refrigeración:

Torres de refrigeración: Una por cada grupo de 400 MV.
Número de celdas por torre: 5

Dimensiones de las celdas:
Largo 16, 8 metros; ancho 16, 8 metros; alto 14,7 metros.
Diámetro de chimenea: 10,5 metros.

Las torres de refrigeración se ubicarán en la parcela de la central. Por sus dimensiones y altura no presentarán ninguna problemática ambiental diferencial respecto del resto de las instalaciones de la central.
Conducción de toma y emisario de vertido en su tramo terrestre:
En su tramo terrestre la conducción de toma y el emisario de vertido discurren básicamente por el mismo trazado previsto en el proyecto inicial. Se ha introducido una ligera modificación para evitar unos restos arqueológicos detectados por los estudios arqueológicos exigidos en la declaración de impacto Ambiental. Sin embargo, como el caudal que deben transportar es mucho menor, sus dimensiones también son mucho menores: Para la toma se utilizará una tubería de 0,8 metros de diámetro y para la descarga otra de 0,6 metros de diámetro. La zanja de excavación tendrá una sección
trapezoidal con base inferior de 2,9 metros, base superior de 4 metros y altura de 2,5 metros.
Por tanto el movimiento de tierras se reducirá considerablemente, así como la anchura de la pista de trabajo que será del orden de 15 metros, con lo que los impactos asociados a estas actuaciones se reducirán ostensiblemente.

La estación de bombeo:
El edificio de bombeo tendrá la altura de un edificio de una planta, la balsa tendrá una profundidad de 3 metros, y la superficie total ocupada por las instalaciones será de unos 600 metros cuadrados, aproximadamente.
Estas dimensiones son mucho mas reducidas que las de la central de bombeo necesaria para un sistema de refrigeración en circuito abierto. Ello es debido a que los caudales bombeados son mucho menores. Por tanto, los impactos producidos, tanto en la fase de construcción como durante el funcionamiento, por la estación de bombeo serán menores para el sistema de refrigeración en circuito cerrado.
Conducción de toma y emisario de vertido, en su tramo marino.
Ambas canalizaciones discurrirán por el mismo pasillo, el mismo que en la solución anterior se utilizaba para la toma.
La conducción de toma será una tubería circular de 800 mm de diámetro y una longitud de 230 metros y alcanzará una cota aproximada de -6 metros.
El emisario de vertido será una tubería circular de 600 mm de diámetro y una longitud de 310 metros y alcanzará una cota aproximada de -9 metros.

Modelización de los vertidos procedentes de la central

Para evaluar la dilución del efluente vertido en el medio receptor se ha utilizado el programa CORMIX (Jirka et al, 1996), desarrollado bajo los auspicios de la Environmental Protección Agencia de los E.U., que permite determinar las características del vertido en el campo cercano.
El objeto de esta modelización es determinar el punto de vertido de manera que se logre una buena mezcla de las aguas vertidas y las receptoras. Se considera logrado este objetivo cuando el salto térmico no supere los 3 °C a una distancia del punto de vertido de 100 metros y a 1 metro de profundidad desde la superficie del mar.
El estudio de impacto ambiental describe los parámetros de batimetría, corrientes y mareas, características de las aguas receptoras, características de la atmósfera y características de los vertidos utilizados para efectuar la evaluación, así como las peculiaridades del modelo CORMIX.
Las características del vertido son: caudal 0,5 m/s; incremento de temperatura en situaciones desfavorables, es decir, diferencia de temperatura entre el vertido y el medio receptor, 15 °C; salinidad del vertido 49.400 plan (la salinidad media del mar es 37.000 ppm). El caudal de este vertido es 35 veces menor que el producido con un sistema de refrigeración en circuito abierto, por lo que los impactos producidos son notablemente menores.
Se simularon varias hipótesis para el punto de vertido hasta obtener una solución que garantizase el cumplimiento de los objetivos de dilución exigidos. Esta solución es la que determina las distintas características de las canalizaciones para la toma y vertido del agua de refrigeración descritas anteriormente y especialmente la cota de vertido y su longitud.

Evaluación del impacto de las torres de refrigeración

El funcionamiento de las torres de refrigeración puede producir algunos impactos sobre el medio debido principalmente a dos efectos:
El arrastre de gotas de agua salada, que pueden producir deposiciones salinas y, por tanto, efectos sobre la vegetación y corrosión de los mate riales.
El arrastre de vapor de agua con la posible formación de penachos visibles y nieblas a baja altura.

Marco general del estudio de predicción realizado:
Para el sistema de refrigeración mediante torres húmedas de tiro mecánico de la Central Térmica de Ciclo Combinado de San Roque (Cádiz) se han establecido dos marcos generales de estudio.
1. Estudio del impacto para períodos prolongados de funcionamiento de las torres: Se considerará un conjunto de situaciones atmosféricas representativas del emplazamiento para períodos de tiempo elevados (meses, años).

2. Estudio del impacto en episodios de corta duración para un funcionamiento de las torres con condiciones atmosféricas constantes (horas).

En ambos casos se supone la operación de la central (los dos grupos) a la máxima potencia autorizada y durante todo el período considerado. La hipótesis anterior es muy conservadora para el análisis de períodos grandes, puesto que en general habrá períodos de operación a menor potencia e intervalos de tiempo para mantenimiento de las instalaciones. El estudio del impacto en periodos prolongados se realiza para valorar el efecto de la precipitación de las sales contenidas en el agua de arrastre, y el estudio de episodios de corta duración se aplicará a la formación de penachos de vapor visibles a la salida de la torre.

Modelo para evaluar la elevación de los penachos de aire húmedo y su dispersión en la atmósfera:

Se utiliza el modelo de Briggs y Hanna que conociendo la tasa de evaporación y las condiciones del aire húmedo, a su salida de la torre, calcula la elevación del penacho de vapor sobre la cúspide de la torre. Al modelo se le ha incorporado la corrección de Overcamp y Hoult que considera la limitación de la elevación del penacho en función de la relación de velocidades de emisión y velocidad horizontal del viento.
A partir de la concentración de vapor en cada punto, se determina la humedad relativa y su grado de sobresaturación. Comparando este dato con la sobresaturación crítica, se determina si en el punto considerado se produce condensación del vapor, y en consecuencia, si el penacho es observable, formando niebla

Modelo para evaluar la precipitación de sales:

Para el estudio de la deposición de sales sobre el terreno del emplazamiento, se parte de la concentración de sales en el agua de circulación y de la distribución de tamaños de las gotas que arrastra el aire a su paso por las torres. Esta distribución es un dato de diseño y depende de las características del sistema de eliminación de gotas incorporado a la torre y de su eficacia.
La gotas de agua de un determinado tamaño (diámetro equivalente), a la salida de la torre son transportadas en el seno del penacho; las gotas que inicialmente presentan una velocidad de salida, descienden hacia el terreno por efecto de una velocidad función del tamaño de la gota y de la velocidad del viento. Durante el transporte, las gotas pueden sufrir evaporación si la humedad relativa es inferior al 76 por 100. Para una humedad inferior al 50 por 100, se admite la evaporación completa de la gota durante su trayectoria. Cuando existe evaporación, la velocidad de precipitación de las gotas se asimila a la velocidad media, correspondiente a los diámetros inicial y final. Este modelo de trayectorias es el desarrollado por Hosler y Pena.
La tasa de deposición de sales, sobre el terreno del emplazamiento, se obtendrá como producto de la tasa de deposición de gotitas por la concentración salina de las mismas. Como la velocidad final de caída de éstas es conocida, la concentración de sólidos, a nivel del suelo, queda definida por el cociente entre la tasa de deposición y dicha velocidad, según la ecuación de continuidad. Es evidente que el valor total de ambas magnitudes (tasa de deposición y concentración de sólidos), se obtiene por interacción para todo el espectro de tamaños.

Modelo para evaluar la precipitación acuosa:

La precipitación del agua de arrastre se trata de forma similar al cálculo de la precipitación de sales pero considerando la posibilidad de evaporación de las gotas para una humedad inferior al 100 por 100. La gotita puede evaporarse completamente antes de llegar al suelo, y las gotas de tamaño muy pequeño, no tienen suficiente velocidad de asentamiento para precipitar entre la turbulencia atmosférica.
El modelo considerado para estimar la precipitación de las gotas impulsadas por la torre se basa en las siguientes consideraciones:

Las gotas impulsadas por la torre se asume que se distribuyen uniformemente a lo ancho del penacho.
El eje del penacho se estima de acuerdo a lo indicado sobre la elevación del penacho de vapor, según el modelo de Briggs y Hanna.
Se estima la cota de la parte inferior del penacho de vapor, y se divide el penacho en intervalos, calculando la fracción de gotas de un determinado tamaño que abandonan dicho intervalo.
Se calcula la trayectoria de la gota, considerando una velocidad de evaporación, y el tamaño y velocidad terminal de la misma.
Se calcula la tasa de precipitación en el sector de caída de las gotas (trapecio circular) y se repite el cálculo para todo el espectro de diámetros e intervalos del penacho de vapor.

Parámetros de emisión introducidos en los modelos:
Tasa media de agua de arrastre 0,005 por 100 del caudal de circulación, que es 4,4 m3/s por torre, lo que representa 0,792 m3/h para cada torre.
Contenido de sales en el agua de arrastre 49.000 ppm.
Resultando una tasa de emisión de 38,81 Kg/h por torre, correspondiendo el 86 por 100 de estas sales a NaCl, cloruro sódico.
Se han utilizado datos meteorológicos de temperatura, humedad del aire y la matriz de estabilidades del observatorio de Gibraltar con velocidades modificadas por efecto de la rugosidad del terreno.
El estudio aporta cartografía en la que pueden observarse las tasas de deposición sales y agua esperadas, así como las concentraciones de sales en el airea nivel del suelo.

Los resultados de la aplicación de los modelos descritos pueden resumirse en las siguientes conclusiones:
a) Respecto ala formación de penachos de aire húmedo:
La formación de penachos de vapor de agua visibles por condensación del mismo, de altura superior a 100 metros es muy poco probable, menos del 1,6 por 100 anual, y coincidirán siempre con situaciones de baja temperatura, viento en calma y humedad elevada. La mayor parte del tiempo los penachos serán escasamente visibles o tendrán una altura y longitud de pocas decenas de metros.
La forma predominante de los penachos visibles serán penachos de poca altura visible, variable entre cero y 50 metros, y que tengan la anchura y extensión de la propia torre (16,8 metros x 84 metros). También se presentarán formaciones de extensión superior, pero difícilmente se observarán de longitud superior a tres dimensiones de la torre (250 metros).
No se formarán nieblas a nivel del suelo.

b) Respecto alas tasas de precipitación desales:
La zona donde se producen las mayores deposiciones está situada en las inmediaciones de las torres, en el interior de la parcela de la central. Estas precipitaciones estarán comprendidas en el rango de 0,05 g/m2h y 0,1 g/m2h.
Se podrán producir precipitaciones entre 0,01 y 0,05 g/m2 h hasta una distancia de 400 metros de las torres, en las direcciones WSW y ENE. Esto significa que a 400 metros de las torres, en esas direcciones, no se superaran los 0,01 g/m2 h.
En las direcciones ENE y WSW, entre las distancias de 400 metros y 1.000 m de las torres, las tasas de precipitación estarán entre 0,01 y 0,005 g/m2 h.
Todas las zonas situadas al norte, noroeste, sur y sureste presentan valores inferiores a 0,005 g/m2 h a partir de los límites de la central

c) Respecto ala concentración desales en airea nivel de suelo:
No se alcanzan concentraciones superiores a 10 ug/m3 en ningún punto fuera de la parcela de la central.
E1 área con una concentración superior a 5 ug/m3 (entre 5 y 9) es de 1,14 Km2 en la hipótesis 1 y 3,1 km2 en la hipótesis 2.
Concentraciones entre 3 y 9 ug/m3 se presentan en una zona al este y oeste de las torres, los valores de 3 ug/m3 se presentan a 2,5 kilómetros de la central en las direcciones ENE y WSW.
Toda la región al Norte, Noroeste, Sur y Sureste presentan valores inferiores a 1 ug/m3 a partir de la central.

d) Respecto ala precipitación de gotas de arrastre:
Las torres emiten una cantidad de agua de arrastre que origina una tasa de precipitación muy baja (por debajo de los umbrales de detección de los sensores de pluviometría) en las proximidades de las torres y decrecen acusadamente con la distancia hasta hacerse nulas a distancias de aproximadamente 1 kilómetro.

Efectos de las tasas de precipitación de sales:
a) Efectos sobre la vegetación:
Para valorar los resultados anteriores se analiza la posibilidad de que la precipitación de sales y especialmente de NaCl pueda causar daños en las especies vegetales menos resistentes al ambiente salino. Para ello se asumen las siguientes hipótesis y valores umbrales, obtenidas de estudios experimentales:

1. Los umbrales para empezara observar los efectos crónicos de daño en la vegetación menos resistente se dan si se presentan concentraciones salinas en aire superiores a 10 µg/m3.
2. Los umbrales de precipitación de sal para empezara observar daños en hojas de especies vegetales poco resistentes se sitúan entre 0,001 g/m2 h y 0,05 g/m2 h promediados durante la época decrecimiento y especialmente durante el verano
3. El ambiente salino y la capacidad de corrosión a 1 kilómetro de la costa es similar a tasas de precipitación salina de 0,0013 g/m2 h.

Vistos los resultados de la precipitación de sales indicadas anteriormente y los que predice la modelización realizada, se pueden establecer los siguientes comentarios:

Debido a la concentración de sales en aire, no se presenta en ninguna zona el umbral para empezar a observar los efectos crónicos de daño en la vegetación menos resistente, ya que no se alcanzan concentraciones salinas en aire superiores a 10 µg/m3.
Pueden presentarse efectos en hojas de especies vegetales poco resistentes durante la época de crecimiento en un área donde se superen los umbrales de deposición entre 0,001 g/m2 h y 0,05 g/m2 h promediados durante la época de crecimiento y especialmente durante el verano. Como zona a vigilar se propone aquella que presenta tasas de precipitación de sales superiores a 0,003 g/m2h.
La acumulación de sales en el terreno no tendrá importancia alguna debido a las bajas tasas resultantes, salvo en la zona próxima a las torres, donde las tasas son del orden de 0,01 g/m2h. En esta zona, también conviene realizar una vigilancia para valorar el posible efecto de salinización del terreno.

b) Efectos sobre los materiales: Corrosión:

La tasa de precipitación de cloruro sódico que permite observar una tasa de corrosión de 1 mils/año, (1 mils/año equivale, en materiales férricos no protegidos, a 20 mg/cm2año), se ha medido para una tasa de depósito salino de 0,0013 g/m2h. Este valor se presenta normalmente en la zona central y alrededores debida a la influencia del mar.
Se considera que las zonas con valores superiores a 0,005 g/m2 h y especialmente con tasas superiores a 0,01 g/m2 h pueden ser susceptibles a un efecto de corrosión de metales no protegidos. Esta zona se sugiere el establecimiento de una vigilancia a tal efecto.
Una operación continua de las torres de veinte años, con un factor de utilización de 75 por 100, supondría en un acero sometido a tasas de 0,01 g/m2 h una corrosión de 3.000 mg/cm2, lo que equivale a un espesor de corrosión de 0,38 centímetros, siempre y cuando además no se haya tratado, cosa muy improbable, la superficie del metal.
En las proximidades de las torres, en la propia central, la corrosión en materiales férricos puede ser superior a los valores anteriores (varios mils/año), lo que deberá considerarse a los efectos de protección contra la corrosión en las estructuras metálicas en dicha zona. Por otra parte ya se ha señalado que los materiales estructurales de las torres se protegen contra la corrosión.

c) Interpretación de los resultados:

Todos los valores anteriores deben interpretarse como cotas superiores, al haber considerado una operación continua de las dos torres. La central muy probablemente tendrá un factor de utilización para el conjunto de los dos grupos de generación inferior al 100 por 100 por lo que no todas las torres operarán a la vez, ni a su máxima capacidad. Por ello los valores reales de las tasas de precipitación serán con toda seguridad inferiores a los indicados en los apartados anteriores. Y también serán inferiores las zonas consideradas en el programa de vigilancia de los posibles efectos.

Medidas correctoras

Todas las medidas correctoras consideradas en el estudio de impacto ambiental del proyecto inicial y en la declaración de impacto ambiental para la conducción de toma y el emisario de vertido, tanto en su tramo terrestre como marino siguen siendo de aplicación, aún cuando la magnitud de las obras se haya visto reducida. No obstante, respecto de la modificación propuesta merece la pena destacar:

Como medida preventiva, en el diseño del proyecto constructivo se ha adoptado la recomendación de invertir la posición de toma y vertido prevista inicialmente, de manera que la 1.a no se vea afectada por el 2.°
Con ello se pretende reducir la posible recirculación de agua más salina en la toma.
Con el mismo carácter se ha procedido a la adaptación del trazado de las tuberías de toma y vertido en su tramo terrestre, en las proximidades del sondeo arqueológico número 13, con objeto de evitar daños a los restos arqueológicos encontrados.

Programa de vigilancia

Análogamente a lo que ocurre con las medidas correctoras, todo lo establecido en el programa de vigilancia del estudio de impacto ambiental del proyecto inicial para la conducción de toma y el emisario de vertido, tanto en su tramo terrestre como marino, sigue siendo vigente. Adquiere especial importancia la vigilancia arqueológica durante los movimientos de tierras necesarios para la construcción del tramo terrestre de la conducción de toma y el emisario de vertido, en el entorno de los sondeos 13, 19 y 20, en los que se han encontrado restos arqueológicos.
A ello hay que añadir el programa de vigilancia elaborado para hacer un seguimiento de los efectos ocasionados por el funcionamiento de las torres de refrigeración, que se define y estructura de acuerdo a los siguientes criterios:
1.° La extensión geográfica del programa se circunscribe a una zona próxima a las torres, proponiéndose los sectores W, SSW, SW, NE, ENE y E de una zona circular de radio 1 kilómetro con centro en la zona de ubicación de las torres.
2.° El programa se llevaría a cabo, en dos fases una preoperacional, antes de la puesta en marcha de la central y otra Operacional, si procede, una vez la Central esté autorizada a funcionar y operen las torres.

Alcance del programa de vigilancia ambiental preoperacional:
La etapa preoperacional del programa se centraría tanto en el análisis de los posibles cambios en el diseño definitivo de las torres como en el estudio del inventario de las especies vegetales de la zona de vigilancia (1 kilómetro) y su contenido salino. El contenido del programa sería:
1.° Análisis de cambios de las Especificaciones de las Torres que pudieran alterar las conclusiones del estudio.
2.° Propuesta del programa operacional.
3.° Medidas de las tasas naturales de precipitación salina en la zona y su comparación con el valor de referencia (aproximadamente 0.001 g/m2 h); en función de los resultados la zona de vigilancia podría reducirse significativamente e incluso anular la necesidad del programa de vigilancia.

Alcance del programa de vigilancia ambiental operacional:
El programa se estructuraría de acuerdo a los siguientes criterios:
1.° Estudio de los parámetros de diseño definitivos de las torres
2.° La extensión geográfica del programase circunscribe a una próxima a las torres, proponiéndose una zona circular de radio 1 kilómetro.
3.° El programa se llevaría a cabo, una vez la Central esté autorizada a funcionar. Se podría desarrollar en el plazo de un año, mediante cuatro campañas de medidas en la zona propuesta, de dos días de duración cada una de ellas, y una en cada estación del año.
4.° Además durante cada día de campaña se llevarían a cabo toma de muestras, medidas y observaciones para la verificación de los principales parámetros que se considera que plantean alguna incertidumbre en los resultados del estudio de impacto ambiental, y que incluyen:
1) Química del agua de circulación por las torres.
2) Parámetros de funcionamiento de las torres.
3) Recopilación o medición de datos meteorológicos representativos del emplazamiento.
4) Observaciones de la formación de penachos de vapor.
5) Comparación de las medidas y observaciones del programa con los datos utilizados o calculados en el estudio de impacto, y con los datos obtenidos en la fase Preoperacional, y realización de un Informe final.

Conclusiones

De acuerdo con el estudio de impacto ambiental presentado por Gas Natural SDG, en el proyecto constructivo de la Central Térmica de Ciclo Combinado, de 800 MW, de San Roque, se han introducido algunos cambios respecto al diseño previsto en el Proyecto Básico con objeto de mejorar el impacto desde el punto de vista medioambiental a pesar de un ligero empeoramiento de los parámetros técnicos de operación de la central. En este sentido, la sustitución de la refrigeración en circuito abierto por un sistema de circuito cerrado utilizando torres de refrigeración húmedas

de tiro mecánico aminora los impactos sobre el terreno y los vertidos al mar.
El cambio introducido reduce drásticamente las obras y movimiento de tierras a realizar para la construcción de la conducción de toma y el emisario de vertido, así como el volumen de agua que se utiliza para la refrigeración, que se toma y se devuelve a la Bahía de Algeciras.
El estudio de impacto ambiental aportado considera que los cambios introducidos suponen una mejora medioambiental para la ejecución del Proyecto, ya que suponen en su mayoría una reducción de los impactos ambientales producidos, especialmente sobre el medio marino, la arqueología y el medio social. El único impacto nuevo que aparece se deriva del funcionamiento de las torres de refrigeración, que tras su modelización se han estimado como mínimos o moderados, y afecta únicamente a la parcela en la que se va a construir la central.