Mis Leyes

Ficha de esta disposición

Título :
RESOLUCIÓN de 5 de marzo de 2007, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en recurso interpuesto contra auto dictado por Juez Encargado del Registro Civil Central, en expediente sobre inscripción de nacimiento y opción de la nacionalidad española
Estado :
Vigente
Nº de Disposición :
0
Boletín Oficial :
BOE 107/2007
Fecha Disposición :
05/03/2007
Fecha Publicación :
04/05/2007
Órgano Emisor :
MINISTERIO DE JUSTICIA
En las actuaciones sobre inscripci?n de nacimiento y opci?n de la nacionalidad espa?ola remitido a este Centro en tr?mite de recurso por virtud del entablado por los interesados, contra auto del Juez Encargado del Registro Civil Central.

Hechos

1. Por escrito presentado ante el Juez Encargado del Registro Civil de M., Don L. y Don S., nacidos en Chile, el 10 de octubre de 1970 y 11 de agosto de 1972, y con domicilio en M., manifestaban que optaban por la nacionalidad espa?ola al amparo del art. 20-1-b) del C?digo Civil, por ser hijos de madre espa?ola de origen nacida en B. el 1 de mayo de 1951, y estar sujetos a la patria potestad de su padre que adquiri? la nacionalidad espa?ola el 1 de marzo de 1978. Acompa?aban los siguientes documentos: certificados de nacimiento de los promotores expedidos por los Registros Civiles de Chile y Registro Civil Central donde consta la nacionalidad espa?ola de los mismos, certificados de nacimiento de sus padres, fotocopias del DNI y certificados de empadronamiento de los interesados.

2. Ratificados los interesados, el Ministerio Fiscal informa que se remitan las actuaciones al Registro Civil Central. La Juez Encargada del Registro Civil de M. remite las actuaciones al Registro Civil Central.

3. El Juez Encargado del Registro Civil Central con fecha 18 de junio de 2004, acuerda denegar la inscripci?n de opci?n por la nacionalidad espa?ola, alegaba como razonamientos jur?dicos que al ser espa?oles los dos promotores, la opci?n carece de virtualidad alguna, sin que la misma les confiera la condici?n de espa?oles de origen, al no tratarse de ninguno de los supuestos contemplados en los art?culos 17 y 19 del C?digo Civil, ni tampoco del establecido en la D. T. 2.? de la Ley 18/1990 que los propios interesados confiesan que no ejercitaron.

4. Notificados los interesados, ?stos interponen recurso ante la Direcci?n General de los Registros y del Notariado, manifestando que tienen derecho a la opci?n de acuerdo con el art. 20.1.b. del C?digo Civil y que el haber adquirido la nacionalidad espa?ola al haberla adquirido su padre, se est? obviando la importancia y diferencia que la normativa otorga a la nacionalidad espa?ola de origen frente a la nacionalidad espa?ola adquirida que es la que actualmente ostentan.

5. Notificado el Ministerio Fiscal, ?ste confirma el acuerdo apelado por sus propios fundamentos. El Juez Encargado del Registro Civil Central, remite el recurso a la Direcci?n General de los Registros y del Notariado para su resoluci?n, informando que no han sido desvirtuados los razonamientos jur?dicos.

Fundamentos de Derecho

I. Vistos los art?culos 17, 20 y 22 del C?digo Civil en su redacci?n originaria; 17 y 23 del C?digo Civil en su redacci?n por la Ley de 15 de julio de 1954; 15, 16, 23 y 67 de la Ley del Registro Civil; 66, 68, 85 y 232 del Reglamento del Registro Civil, y las Resoluciones de 12-2.? y 23-3.? de febrero, 23 de abril, 12-9.? de septiembre y 5-2.? de diciembre de 2001 y 21-5.? de enero, 5 de mayo y 6-3.? de noviembre de 2003 y 20-1.? de marzo de 2004.

II. Se ha pretendido por estas actuaciones inscribir en el Registro Civil Central como espa?ol de origen a dos hermanos de doble v?nculo nacidos en Chile en 1970 y 1972, respectivamente, que adquirieron la nacionalidad espa?ola en 1978 por dependencia familiar al estar sujetos a la patria potestad del padre que adquiri? la nacionalidad espa?ola en 1978, alegando ser hijos de madre originariamente espa?ola y nacida en Espa?a, en virtud del previo ejercicio de la opci?n prevista por el art?culo 20 n.? 1, b) del C?digo Civil, en su redacci?n dada por Ley 36/2002, de 8 de octubre, conforme al cual tienen derecho a optar por la nacionalidad espa?ola ?aquellos cuyo padre o madre hubiere sido originariamente espa?ol y nacido en Espa?a?, dado que al haber nacido antes de la reforma operada en el art?culo 17 n.? 1 del C?digo Civil por la Ley 51/1982, de 13 de julio, no adquirieron en el momento de su nacimiento ?iure sanguinis? la nacionalidad espa?ola, ya que conforme al texto legal entonces vigente los hijos de madre espa?ola y padre extranjero s?lo adquir?an la nacionalidad espa?ola cuando no siguieran la del padre. El objetivo del ejercicio de la opci?n intentada no es el de obtener la nacionalidad espa?ola que ya ostentan, sino la de adquirirla con el car?cter de originaria.

III. La pretensi?n formulada, sin embargo, no puede ser estimada. En efecto, en la tradici?n hist?rica espa?ola, nuestro Ordenamiento jur?dico ha venido distinguiendo dos tipos distintos de nacionalidad espa?ola, la nacionalidad originaria y la nacionalidad derivativa. Tal distinci?n estaba asentada en la consideraci?n de que la nacionalidad originaria, a diferencia de la derivativa o sobrevenida, se adquir?a de modo autom?tico sin intervenci?n alguna de la voluntad del interesado en el proceso o ?iter? jur?dico de su atribuci?n, atribuci?n que ten?a lugar ?ope legis? desde el mismo momento del nacimiento o, por ser m?s precisos, desde que el nacido adquiere personalidad jur?dica de conformidad con lo dispuesto por el art?culo 30 de nuestro C?digo Civil, y sin perjuicio de la retroacci?n de los efectos favorables al momento de la concepci?n que resulta del art?culo 29 del C?digo Civil (vid. Resoluci?n 26-1.? de diciembre de 2002).

Esta distinci?n hoy se mantiene en cuanto determinativa de dos modalidades o categor?as de nacionalidad, en funci?n de su respectivo t?tulo de adquisici?n y generadora de ciertos efectos jur?dicos diferenciados. As? los espa?oles de origen, adem?s de poder ser tutores del Rey (vid. art. 60 n.? 1 de la Constituci?n), no pueden ser privados de la nacionalidad espa?ola (arts. 11 n.? 2 de la Constituci?n y 25 del C?digo Civil), disponiendo, por otra parte, de un r?gimen distinto de conservaci?n de la nacionalidad espa?ola en los supuestos de adquisici?n de la nacionalidad de aquellos pa?ses especialmente vinculados con Espa?a, seg?n resulta de lo establecido en el art?culo 11 n.? 3 de la Constituci?n Espa?ola y 24 del C?digo Civil.

IV. Sin embargo, otros rasgos tradicionales de la distinci?n entre nacionalidad originaria y no originaria han desaparecido o han variado en la actualidad. En efecto, el r?gimen legal vigente en Espa?a sobre la nacionalidad contempla supuestos en los que la nacionalidad espa?ola originaria no se adquiere desde el nacimiento, siendo necesaria una expresa y formal declaraci?n de voluntad del interesado para adquirirla, sin que, en consecuencia, tal adquisici?n opere de modo autom?tico, ni desde la fecha del nacimiento. As? sucede en los casos previstos en los art?culos 17 n.? 2 y 19 n.? 2 del C?digo Civil, esto es, en los supuestos en que la filiaci?n respecto de un espa?ol o el nacimiento en Espa?a se producen despu?s de los dieciocho a?os y en el de los adoptados extranjeros mayores de dieciocho a?os.

Que en estos casos la adquisici?n de la nacionalidad espa?ola se produce no con eficacia retroactiva al momento del nacimiento, sino, aun siendo originaria, desde el momento en que se ejercita la opci?n que para los mismos se concede, es algo que resulta con toda evidencia de la confrontaci?n entre los p?rrafos 1 y 2 del propio art?culo 19 del C?digo Civil, antes citado, pues en el primero de aqu?llos se contempla el caso de la adopci?n por un espa?ol de extranjeros menores de dieciocho a?os, en cuyo caso el adoptado adquiere la nacionalidad espa?ola de origen ?desde la adopci?n?. Si esta adquisici?n originaria se produce autom?ticamente por efecto directo de la adopci?n, y aun as? no se entiende producida sino desde la propia fecha en que se haya de entender constituida la adopci?n, sin retroactividad alguna, ?a fortiori? no cabr? imputar retroactividad alguna a un t?tulo de adquisici?n no autom?tica, sino subordinada a un previo ejercicio de la ?facultas nacionalitatis? en que consiste del derecho potestativo de opci?n. Si el p?rrafo primero del art?culo 19 especifica que la adquisici?n tiene lugar ?desde la adopci?n? y esta especificaci?n no se explicita en el p?rrafo segundo es sencillamente porque el legislador ha entendido necesaria la precisi?n en el primer caso, pero no en el segundo.

V. La conclusi?n anterior, y la innecesariedad de la indicada precisi?n, resultan corroboradas por las propias exigencias de la opci?n como t?tulo adquisitivo de la nacionalidad espa?ola, sometido como est? a la inscripci?n constitutiva en el Registro Civil. En efecto, no hay duda, y as? resulta de la posici?n un?nime de la doctrina en este punto, de que la inscripci?n en el Registro Civil es un requisito inexcusable para la adquisici?n sobrevenida o derivativa de la nacionalidad espa?ola (supuestos de residencia, carta de naturaleza, opci?n y recuperaci?n), conforme resulta especialmente de lo dispuesto en el art?culo 330 del C?digo Civil, que configura claramente tal inscripci?n como constitutiva del fen?meno adquisitivo, al disponer que ?No tendr?n efecto alguno legal las naturalizaciones mientras no aparezcan inscritas en el Registro, cualquiera que sea la prueba con que se acrediten y la fecha en que hubiesen sido concedidas?. Este precepto, que reproduce el tenor literal del art?culo 96 de la Ley del Registro Civil de 1870 y responde al mandato contenido en la base 9.? de la Ley de Bases del C?digo Civil de 1888, supone elevar la inscripci?n registral a la categor?a de requisito ?sine qua non? de la nueva situaci?n jur?dica derivada del cambio de estado civil que produce la adquisici?n de la nacionalidad espa?ola. Esta misma conclusi?n se alcanza, ratificando la argumentaci?n anterior, a partir de la previsi?n contenida en el art?culo 23 del C?digo Civil, que subordina ?la validez de la adquisici?n de la nacionalidad espa?ola? por opci?n, carta de naturaleza y residencia, entre otros, al requisito de su inscripci?n en el Registro Civil espa?ol. En consecuencia, mientras esta inscripci?n no se practique, los interesados no han llegado a adquirir v?lida y eficazmente la nacionalidad espa?ola, raz?n por la cual ning?n fundamento jur?dico avala que en los supuestos a que se refiere el art?culo 20 n.? 1, b) del C?digo Civil, dicha adquisici?n se remonte en su eficacia al momento del nacimiento del nuevo espa?ol.

VI. Por otra parte, si bien es cierto que la reforma introducida en nuestro C?digo Civil por la Ley 36/2002, de 8 de octubre, innova nuestro Derecho de la nacionalidad introduciendo, entre otras novedades, un derecho de opci?n -a favor de los hijos de padre o madre originariamente espa?ol y nacido en Espa?a- distinto al previsto en el apartado a) del n.? 1 del art?culo 20 del C?digo Civil -respecto de las personas que est?n o hayan estado sujetas a la patria potestad de un espa?ol- en sus presupuestos de hecho, al requerir que el progenitor ostente la nacionalidad espa?ola originariamente, sin embargo no difiere de aqu?l en sus efectos al atribuir al optante una nacionalidad no de origen, por lo que carece de objeto y causa jur?dica suficiente optar por una nacionalidad ya adquirida y en la modalidad en que se ostenta.

Esta Direcci?n General ha acordado, de conformidad con la propuesta reglamentaria, confirmar el auto recurrido en cuanto desestima la petici?n de opci?n a la nacionalidad espa?ola con el car?cter de nacionalidad originaria.

Madrid, 5 de marzo de 2007.-La Directora General de los Registros y del Notariado, Pilar Blanco-Morales Limones.