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Ficha de esta disposición

Título :
Real Decreto-ley 8/1982, de 30 de abril, por el que se modifica parcialmente el Real Decreto-ley 16/1977, de 25 de febrero, por el que se regulan los aspectos penales, administrativos y fiscales de los juegos de suerte, envite o azar y apuestas
Estado :
Vigente
Nº de Disposición :
8/82
Boletín Oficial :
BOE 110/1982
Fecha Disposición :
30/04/1982
Fecha Publicación :
08/05/1982
Órgano Emisor :
JEFATURA DEL ESTADO
Real Decreto-ley 8/82, de 30 de abril por el que se modifica parcialmente el Real Decreto-ley 16/77.

La experiencia recogida en la aplicación de la tasa fiscal que grava los juegos de suerte, envite o azar ha puesto de relieve muy importantes anomalías
en la modalidad que recae sobre la explotación de máquinas o aparatos
automáticos.
Por una parte, ha puesto de manifiesto el beneficioso tratamiento fiscal que
soportan, pues mientras la generalidad de los juegos quedan gravados al tipo
proporcional del veinte por ciento que se gira sobre una base imponible
constituida por el importe total de las cantidades jugadas, en cambio las cuotas
fijas que recaen sobre aquellas máquinas o aparatos -tal como fueron
establecidas por el Real Decreto-ley nueve/mil novecientos ochenta, de
veintiséis de septiembre, que modificó el apartado cuarto del artículo tercero
del Real Decreto-ley dieciséis/mil novecientos setenta y siete, de veinticinco
de febrero- están muy lejos de representar el porcentaje señalado respecto de
las cantidades jugadas, cantidades que, además como es público y notorio,
experimentan un crecimiento progresivo y continuado. Especialmente significativo
es el caso de las máquinas de tipo B, o recreativas con premio, que en la
actualidad están gravadas con una cuota anual de seis mil pesetas lo que, al
tipo normal establecido para otras modalidades de juego, significa presumir que
la cantidad que se juega anualmente en este tipo de máquinas es de treinta mil
pesetas, cifra que, parece innecesario destacarlo, queda muy por debajo de la
realidad.
Puede afirmarse que, con independencia de otras posibles causas, la situación
actual viene motivada por el sistema establecido en materia de devengo y pago de
la tasa. Efectivamente, la tasa es exigible por años naturales, devengándose el
primero de enero de cada año, cualquiera que sea la fecha de la autorización o
permiso, pero el interesado no está obligado a presentar la correspondiente
declaración-liquidación hasta el año siguiente dentro de cuyos primeros
veinticinco días naturales debe realizar el ingreso. La necesidad de esperar a
que transcurra el año natural, estaba justificado en el régimen establecido en
el Real Decreto-ley dieciséis/mil novecientos setenta y siete, de veinticinco de
febrero, es decir, antes de la modificación operada por el Real Decreto-ley
nueve/mil novecientos ochenta, de veintiséis de septiembre, cuando las máquinas
o aparatos automáticos seguían la norma general de abonar el veinte por ciento
sobre las cantidades jugadas, ya que esto comporta la necesidad de dejar
transcurrir el mencionado período de tiempo para conocer el importe de la base,
pero no tiene justificación con el sistema actual de cuotas fijas donde el
transcurso de tiempo entre la autorización y el pago favorece indudablemente que
el interesado, incluso por simple descuido, deje de abonar la tasa, sobre todo
si se tiene en cuenta que la sanción por omisión es muy pequeña.
Este sistema de pago de la tasa ha provocado que la Administración no haya
podido obtener hasta fecha muy reciente conclusiones definitivas. En efecto, ha
tenido que esperar a que transcurriera el mes de enero del corriente año para
conocer los resultados recaudatorios de un régimen que fue implantado a finales
del año mil novecientos ochenta. Y estos resultados no han podido ser más
significativos en apoyo de los dos extremos indicados, que la cuota que soportan
las máquinas es extraordinariamente baja en proporción a las cantidades que se
mueven en torno a las mismas y que el sistema establecido para el pago de la
tasa facilita el impago de la misma.
Las circunstancias señaladas han conducido a una situación insostenible en
materia de fiscalidad del juego que se hace necesario corregir con urgencia. Por
una parte las máquinas y aparatos automáticos han experimentado un desarrollo
tan desmesurado que, con independencia de otras posibles consideraciones
ético-sociales, han dado lugar a una notable retracción de otras modalidades de
juegos fiscalmente más controladas, sin la correspondiente contrapartida del
incremento en la recaudación, y por otro lado, el ritmo de crecimiento que
venían experimentando los ingresos procedentes de esas otras modalidades se ha
visto cortado en los momentos actuales.
La presente disposición pretende atajar el problema planteado actuando en las
siguientes direcciones:
- Elevando las cuotas fijas de las máquinas o aparatos automáticos en una medida
que si puede parecer de cierta consideración -de seis mil a cuarenta mil
pesetas- para las máquinas de tipo B, recreativas con premio, queda todavía muy
lejos del tipo normal de gravamen (veinte por ciento sobre la cantidad jugada)
que soportan otras modalidades del juego.
- Modificando el sistema actualmente vigente en cuanto al devengo y pago de la
tasa: por una parte, se establece que en el año de autorización de la máquina el
devengo coincidirá con la fecha de aquélla, estableciendo la obligación de que
el pago de la tasa fiscal preceda a la autorización gubernativa; y, por otra, se
mantiene como fecha de devengo, para los años posteriores al de la autorización,
la de uno de enero, si bien para evitar que el transcurso de un largo período de
tiempo entre la fecha del devengo y la de pago de la misma facilite el impago,
se modificará la normativa reglamentaria, estableciendo que el pago deberá
realizarse en los primeros veinticinco días del mes de enero del propio año del
devengo.
- Asimismo, y con la finalidad de intentar regularizar en lo posible la
situación recaudatoria por la tasa fiscal, se adelanta el pago de la tasa
devengada en uno de enero del corriente año a los veinticinco primeros días del
próximo mes de julio.
Al cumplimiento de estas tres finalidades responde el presente Real Decreto-ley,
que se estructura en cuatro artículos, una disposición transitoria y dos
disposiciones finales.
El artículo primero se limita a dar nueva redacción al número dos del apartado
cuarto del artículo tercero del Real Decreto-ley dieciséis/mil novecientos
setenta y siete, de veinticinco de febrero, elevando, sustancialmente, como ha
quedado indicado, las correspondientes a las máquinas de tipo B y muy
ligeramente las aplicables a las de tipo C.
El artículo segundo, aunque estructura de modo diferente el apartado quinto del
artículo tercero del mismo Real Decreto-ley en realidad mantiene el mismo
contenido anterior con la única novedad de introducir como momento del devengo
de la tasa el de la autorización en el año en que ésta se concede.
El artículo tercero sólo introduce en el apartado sexto del mismo artículo
tercero del Real Decreto-ley citado un nuevo párrafo regulando el precinto y
embargo de las máquinas o aparatos como medida para garantizar la efectividad de
la suspensión temporal o definitiva de la autorización.
El artículo cuarto, en fin, es el que exige que el pago de la tasa preceda a la
concesión de la autorización.
En la disposición transitoria se adelanta el pago de la tasa devengada en
primero de enero del corriente año al próximo mes de julio.
Por último las disposiciones finales prevén la derogación de las normas que se
opongan en lo dispuesto en el Real Decreto-ley y ordenan su entrada en vigor el
mismo día de la publicación en el .
En su virtud y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del
día treinta de abril de mil novecientos ochenta y dos, y en uso de la
autorización contenida en el artículo ochenta y seis de la Constitución,
dispongo:

Artículo primero.- El artículo tercero, apartado cuarto, número dos, del Real
Decreto-ley dieciséis/mil novecientos setenta y siete, de veinticinco de febrero, modificado por el Real Decreto-ley nueve/mil novecientos ochenta, de veintiséis de septiembre, quedará redactado de la siguiente forma:
En los casos de explotación de máquinas o aparatos automáticos aptos para la
realización de juegos de azar la cuota se determinará en función de la
clasificación de las máquinas realizada por el Reglamento de Máquinas
Recreativas y de Azar, aprobado por Real Decreto mil setecientos noventa y
cuatro/mil novecientos ochenta y uno, de veinticuatro de julio, según las normas
siguientes:
A) Máquinas tipo B) o recreativas con premio: cuarenta mil pesetas anuales por
máquina o aparato automático.
B) Máquinas tipo C) o de azar. La cuota anual a satisfacer por máquina o aparato
será:
- Máquinas accionadas mediante monedas de cinco pesetas: cincuenta mil pesetas.
- Máquinas accionadas mediante monedas de veinticinco pesetas: sesenta mil
pesetas.
- Máquinas accionadas mediante billetes u otras monedas no especificadas
anteriormente: setenta mil pesetas.>

Artículo segundo.- El artículo tercero, apartado quinto, del mismo Real
Decreto-ley mencionado en el artículo anterior quedará redactado del siguiente
tenor:
Uno. La tasa se devengará con carácter general por la autorización y, en su
defecto, organización o celebración del juego.
Dos. Tratándose de máquinas o aparatos automáticos aptos para la realización de
juego de azar, la tasa será exigible por años naturales, devengándose en primero
de enero de cada año en cuanto a los autorizados en años anteriores. En el
primer año el devengo coincidirá con la autorización, abonándose en su entera
cuantía anual los importes fijados en el apartado cuarto anterior, salvo que
aquélla se otorgue después del primero de julio, en cuyo caso, por ese año, se
abonará solamente el cincuenta por ciento de la tasa.
Tres. Reglamentariamente se determinará la forma y el tiempo en que el pago ha
de realizarse en cada caso, así como los supuestos en que será obligatoria la
utilización de cartones y papeletas para la celebración de los respectivos
juegos, rifas, tómbolas, apuestas y combinaciones aleatorias, expedidos o
estampados por el Servicio Nacional de Loterías y numerado correlativamente. En
estos casos dichos cartones y papeletas tendrán la consideración jurídica de "
efectos estancados".>

Artículo tercero.- A las normas contenidas en el artículo tercero, apartado
sexto, del mismo Real Decreto-ley precederá el número uno y se adicionará un
número dos con la siguiente redacción:
aptos para la realización de juegos de azar la efectividad de la suspensión
temporal o definitiva de la autorización administrativa, a que se refiere el
número anterior, se llevará a cabo mediante el precinto de la máquina o aparato
a que la infracción se refiera. La misma máquina o aparato será asimismo
embargada, quedando afecta al pago de las cantidades que en cada caso proceda.>


Artículo cuarto.- La autorización para la instalación de máquinas o aparatos
automáticos aptos para la realización de juegos de azar deberá ir precedida del
pago de la tasa fiscal correspondiente a la anualidad corriente.


DISPOSICION TRANSITORIA
La tasa fiscal que grava las máquinas y aparatos automáticos devengada en uno de
enero de mil novecientos ochenta y dos deberá ingresarse dentro de los
veinticinco primeros días del mes de julio del corriente año.

DISPOSICIONES FINALES
Primera.- Quedan derogadas todas las disposiciones de igual o inferior rango que
se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto-ley.
Segunda.- Este Real Decreto-ley entrará en vigor el día de su publicación en el .
Dado en Madrid a treinta de abril de mil novecientos ochenta y dos.- JUAN CARLOS
R.- El Presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo y Bustelo.