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Ficha de esta disposición

Título :
ORDEN 376/2000, de 20 de diciembre, por la que se dictan normas sobre los sacerdotes y religiosos colaboradores del Servicio de Asistencia Religiosa en las Fuerzas Armadas
Estado :
Vigente
Nº de Disposición :
376/2000
Boletín Oficial :
BOE 4/2000
Fecha Disposición :
20/12/2000
Fecha Publicación :
04/01/2001
Órgano Emisor :
MINISTERIO DE DEFENSA
ORDEN 376/2000, de 20 de diciembre, por la que se dictan
normas sobre los sacerdotes y religiosos colaboradores del
Servicio de Asistencia Religiosa en las Fuerzas Armadas.

La disposición adicional primera del Real Decreto 1145/1990, de 7
de septiembre, por el que se crea el Servicio de Asistencia
Religiosa en las Fuerzas Armadas y se dictan normas sobre su
funcionamiento, prevé que el Arzobispo Castrense podrá designar
sacerdotes y religiosos que colaboren a tiempo parcial y con
carácter de complementariedad, con el personal adscrito al
Arzobispado Castrense, en los términos previstos en el anexo 1,
artículo 6 del Acuerdo suscrito entre el Estado español y la Santa
Sede el 3 de enero de 1979. Asimismo, dicha disposición
adicional establece que estos sacerdotes y religiosos no serán,
en ningún caso, miembros del Servicio de Asistencia Religiosa en
las Fuerzas Armadas y, por tanto, no se les aplicarán los
preceptos contenidos en el citado Real Decreto.

Por su parte, el artículo 6 del anexo 1 del Acuerdo entre el Estado
español y la Santa Sede de 3 de enero de 1979, prevé
expresamente que: "Cuando lo estime conveniente para el
servicio religioso pastoral, el Vicario Castrense se pondrá de
acuerdo con los Obispos diocesanos y los Superiores mayores
religiosos para designar un número adecuado de sacerdotes y
religiosos que, sin dejar los oficios que tengan en sus diócesis o
institutos, presten ayuda a los capellanes castrenses. Tales
sacerdotes ejercerán su ministerio a las órdenes del Vicario
General Castrense, del cual recibirán las facultades . ad nutum" y
serán retribuidos a título de gratificación o estipendio ministerial".

En la actualidad concurren motivos y circunstancias suficientes
para que se considere adecuado hacer uso de esta forma de
asistencia religiosa a los miembros de las Fuerzas Armadas, por
lo que se hace necesario dictar unas normas generales sobre la
figura de los sacerdotes y religiosos colaboradores que la hace
posible, así como establecer los criterios que han de regir la
financiación y la determinación de las gratificaciones o
estipendios ministeriales que, en cada caso, correspondan.

Por último, la disposición final primera del citado Real Decreto
1145/1990, dispone que los Ministros de Defensa, de Economía y
Hacienda y de Trabajo y Seguridad Social dictarán, en el ámbito
de sus competencias, las normas necesarias para el desarrollo
del presente Real Decreto a propuesta, en su caso, del Arzobispo
Castrense.

En su virtud, dispongo:

Primero.-Los sacerdotes y religiosos que, sin dejar los oficios que
tengan en sus diócesis o institutos presten ayuda al personal
adscrito al Arzobispado Castrense a tiempo parcial y con carácter
de complementariedad, se denominarán "sacerdotes
colaboradores".

Segundo.-Los sacerdotes colaboradores no serán, en ningún
caso, miembros del Servicio de Asistencia Religiosa en las
Fuerzas Armadas. No se les aplicarán las normas estatutarias
específicas del personal adscrito a dicho Servicio, ni tendrán
relaciones de carácter laboral con la Administración General del
Estado, quedando adscritos al Arzobispado Castrense con
vínculos exclusivamente canónicos y pastorales.

Tercero.-El Arzobispo Castrense determinará las unidades,
centros u organismos militares en las que se prestará esta forma
de asistencia religiosa a sus miembros, supliendo la inexistencia
de sacerdotes adscritos al Servicio de Asistencia Religiosa en las
Fuerzas Armadas o sustituyéndolos en su ausencia o bien
complementándolos, según se determine en cada caso.

Cuarto.-El Arzobispo Castrense, previos los trámites oportunos
con los Obispos diocesanos, con otros prelados con la potestad
canónica correspondiente o con los Superiores mayores
religiosos, designará a los sacerdotes o religiosos que, como
sacerdotes colaboradores, ejercerán el ministerio que se les
encomiende en el ámbito de las Fuerzas Armadas y bajo la
dependencia del Arzobispo Castrense.

Quinto.-Los sacerdotes colaboradores percibirán, a título de
gratificación o estipendio ministerial, las cantidades que fije el
Arzobispo Castrense con arreglo a los criterios generales a que
se refiere el siguiente apartado.

Sexto.-Para la determinación de las cuantías de las
gratificaciones o estipendios ministeriales que, en cada caso
correspondan, se tendrá en cuenta

a) Los cometidos que se encomienden y el tiempo asignado para
realizarlos.

b) Los gastos derivados del viaje, si lo hubiere, teniendo en cuenta
la distancia a recorrer y el uso o no de medios propios para el
desplazamiento.

e) La disponibilidad para responder ante necesidades imprevistas
o cuya atención no hubiera sido previamente convenida.

Séptimo.-Por la Subsecretaría de Defensa se habilitarán los
fondos económicos necesarios para sufragar las gratificaciones o
estipendios ministeriales reconocidos por el Arzobispo Castrense.

Disposición final primera.

Se autoriza al Subsecretario de Defensa a dictar cuantas
disposiciones sean necesarias en desarrollo de la presente
Orden.

Disposición final segunda.

La presente Orden entrará en vigor el día siguiente al de su
publicación en el "Boletín Oficial del Estado".

Madrid, 20 de diciembre 2000.

TRILLO-FIGUEROA Y MARTÍNEZ-CONDE